
No terminé, el chico, desde su auto me fue siguiendo mientras yo caminab sin darme cuenta por la acera, y chispeando, cuidándome un poco del agua, una cuadra después me abordó, lo primero que me dijo fue que me veía tan fina, no lo pelé, después dijo "sucia" pero con gentileza y a la vez como con afán de provocarme, me encantó su pronunciación, en ese momento no pude evitar hacer lo que solemos hacer cuando nos piropean, erguir la figura, parar más la pompa y ensanchar el busto al tiempo de recogerme el cabello... Al final dijo "golosa", fue donde volteé... en mi sfantasías me imaginaba acercándome a su auto y diciéndole con voz sexy quitándome las gafas... "me llevas?", pero mi sensación de "cruda" por la resaca de la alcohólica noche previa me impidió seguir cualquier juego, de hecho tiré mi colilla de cigarro, llegué a casa con esas tres palabras, fina, sucia y golosa, directo al escusado... a vomitar de la borrachera del día anterior