fina, sucia y golosa
así me dijeron que era yo la última vez que conocí a alguien en la calle, uno de esos tipos que te va siguiendo desde la acera de enfrente y aprovecha cualquier pretexto como pedir la hora o un cigarro para conocerte (yo iba fumando, y estaba chispeando un poco).Un carro pasó a mi lado y se detuvo, pensé que lo conocía, era un chico, bajó la ventanilla del auto y preguntó por una calle, a pesar de que un señor iba junto a mí no le preguntó a él, pero él le comenzó a explicar, mientras estábamos ya e la esquina esperndo cruzar a la luz verde para el peatón indicada por el semáforo.
Notaba que el chico volteaba una y otra vez medio nervioso hacia mí.



