me toqué imaginándote a tí
bien, lo diré como me salga, anoche pasé largo rato tocándome a mí misma imaginando a Brenda conmigo. No es la primera vez que me permito tener espacios de intimidad conmigo misma y un juguete de por medio.Tras un día pesado y de intensa calle, problemas de negocios y respiros breves como el café por la tarde con Jaime, o el paseo por elparque después de comer con mi esposo, o mi hora de Gym, nada me sació y me quitó las ganas de comerme literaklmente a Brenda, con su imagen viva y fresca de la tarde del sábado pasado, bajándose de su carro con el vestido en vuelo y agachándose para recoger su cartera que finalmente la recogió el "valet parkin´" del restaurante donde nos vimos para charlar y tomar unas copas tras un buen de tiempo sin vernos desde que se fue a Canadá, y más porque antes yo estuve larga temporada en Londres.
Brenda, te tuviste que cruzar en mi camino de nuevo, esta vez para llegar con más fuerza, tan fuerte como el color ocre de tu vestido que contrastaba de todo con mi blusa roja y el tono álido del rubio anglosajón que traes ahora, y que vuelve loco a Jorge, a Tano y a más de alguno de tus clientes de consultoría. Brenda, con nuevo look, look canadiense, con tu nueva moda, rejuveneciste incluso más que yo, ka ejecutiva excelente.
La gente nos miraba en nuestra íntima manera de estar, con actitud de no querer saber de los varios hombres que pasaban al rededor. "Traiga la cuenta" sin voltear a ver ni de paso al mesero que nos atendió, apenas alcancé a captar el flirteo de un hombre guapísimo de la mesa de a lado, y no pude evitar complacer su mirar atento dejando ver mi escote sin restricción. Pero mis piernas, esas eran para ´ti Brenda.
Y mientras me tocaba anoche reviviendo cada imagen tuya, con tus carnosos labios de ese color mágico y tu figura esbelta con la palidez que te dejó el frío de Canadá, con tu modo de caminar y tu dulce voz, y con tus pechos que como has insinuado los consideras más chicos que los míos.
Si hubieras visto mi pecho excitado en la bañera, con ´la espuma de jabón resbalando, luego si hubieras estado en la cama donde posé desnuda ante el espejo y ante cualquiera que pudo haber visto a través de la ventana abierta y al contra luz de la lámpara del fondo, la que te gusta,sobre la mesa japonesa donde está también la muñeca que me obsequiaste de uno de tus viajes hace tiempo cuando aún no descubría parte de mí, esta parte de mí, tan íntima, y que no me atrevo aún a dejarte ver con total transparencia.
Brenda, jugué con algo más que con esa muñeca, jugué con mis cositas, las que no te imaginas que tengo.. Brenda, y sigo pensando en tí ahor amientras lo escribo, lo rememoro, me vuelvo a excitar y vuelvo a encender otro cigarrillo...
Por tí querida Brenda, por tí estoy dispuesta tocarme de nuevo esta noche...
donde quiera que estés
Jesenia



